
El sábado fuimos a ver a The Police.
Me encontré con lo que esperaba. Una banda ajustada tocando un hit atras del otro.
Pero no quiero, hoy, comentar de música.
Siempre me ha llamado la atención la predisposición que pone la gente a interactuar con el líder de la banda. Es decir, en condiciones normales, si uno escucha a otra persona gritar "Buenos Aires!" o "Argentina!", seguramente lo mirará, se preguntará que le pasa, y seguirá su camino.
Eso en un show, no pasa. Uno contesta ese grito, con otro mas fuerte en señal de agradecimiento.
Tal vez, por la buena predisposición, es que uno baja las defensas, se dispone a disfrutar y mueve los bracitos como nos piden, o funciona como parte de un coro improvisado, contestando sólo sílabas, entre otras muchas actividades que nos hacen sentir parte de lo que ocurre sobre el escenario.
Rídiculo, no? Probablemete. Sin embargo, habiendo ido a tantos shows no me cansa la imagen de la gente, exhausta, bañada por la luz, ovacionando cuando termina el último tema y los músicos saludan...
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